Las canciones que han marcado generaciones en la Feria de Cali
La Feria de Cali tiene algo que pocas celebraciones en el mundo pueden presumir: suena a historia, a presente y a futuro al mismo tiempo. Cada diciembre, la ciudad entera fluye al ritmo de esas canciones que, sin importar la edad, unen a todos bajo un mismo compás. Porque cada generación suena distinto, pero todo fluye igual cuando la salsa toma la calle.
Autor: The Bar Colombia
La música es el lenguaje que sostiene a la Feria de Cali, y quienes la han vivido lo saben bien: basta una canción para que todo cambie. Un paso, una campana, un coro. Ahí empieza el fluir.
Canciones que definen el espíritu de la Feria
Si hay algo que jamás falta en la Feria de Cali son esas canciones que atraviesan generaciones. Temas que han acompañado desfiles, callejoneadas, bailes y noches enteras. Clásicos que se sienten nuevos cada año, porque la música —igual que la ciudad— se renueva sin perder su esencia.
Entre los himnos que más resuenan en la Feria de Cali están:
“Cali Ají”, de Grupo Niche
Una invitación a celebrar la identidad caleña. Una canción que no solo se escucha, se vive. Una melodía que fluye tan natural como la ciudad misma.
“Las Caleñas son como las Flores”, de The Latin Brothers
Sin importar la época, este tema sigue llenando cada rincón de alegría. Es tradición, es presente, es parte del ADN de la feria.
“Oiga, Mire, Vea”, de Guayacán Orquesta
Porque la Feria de Cali no se explica: se muestra, se baila, se disfruta. Este clásico retrata lo inesperado, lo espontáneo, lo que simplemente fluye.

La música como puente entre generaciones
En Cali, cada familia tiene su playlist personal de feria: la de los abuelos, la de los hijos, la que acaba de descubrir la generación más joven. Y todas conviven sin chocar, porque la salsa es ese hilo invisible que une a todos sin importar la edad.
Es ahí donde Old Parr se conecta con la historia: acompaña lo que fluye sin esfuerzo, lo que no se planea pero se recuerda para siempre. Porque un brindis, igual que una canción, tiene el poder de permanecer.
Cuando la música fluye, la ciudad se transforma
La Feria de Cali no solo se baila: se escucha. Desde el Salsódromo hasta el Carnaval de Cali Viejo, cada espacio tiene una canción que lo representa, y cada canción tiene un recuerdo esperando salir a bailar.
Por eso, este año Old Parr capturará los sonidos reales de la ciudad —los pasos, las risas, las voces, los instrumentos— para convertirlos en un testimonio vivo de lo que suena hoy.
Porque cada feria tiene su banda sonora, y esta se está grabando en tiempo real.